Convivencia Alterna

Iniciativa para Un Proyecto de Iniciativa de Ley

DEFENSA DE LA NIÑEZ EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL julio 27, 2010

Filed under: Uncategorized — convivenciaalterna @ 12:38 am

!LO  QUE  NO  SE NOMBRA  NO  EXISTE !

CINCO AÑITOS DE VIDA DE LA REVISTA RAF-TULUM

Pastel - cinco años- para la Revista Raf-Tulum

DEFENSA DE LA NIÑEZ A TRAVÉS DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL

Hoy más que nunca es importante tomar consciencia de la importancia de hacer un uso efectivo de la amplia normativa jurídica nacional e internacional, que en materia de defensa de los derechos de la niñez, se ha puesto a disposición de la ciudadanía en muchos países, en particular, de los padres de familia y de los luchadores sociales que velan por el bienestar de la niñez y adolescencia.

Pareciera ocioso tener que recordar que desde la misma Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 19, se refrenda este sagrado derecho. Este literalmente dice; “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitaciones ni fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Quizá en algunos lugares del mundo exista la necesidad de enfatizar tal facultad ciudadana, no sólo para informar y denunciar asuntos cotidianos de índole política o económica, sino para luchar en contra de la opacidad con la que muchos violadores y violadoras de los derechos elementales de la niñez, intentan esconder sus perniciosas practicas de relacionamiento social o familiar con los más indefensos.

Hay que reconocer que en países como Guatemala, donde abundan todo tipo de mafias y de individuos aislados o coludidos de todos los sexos, estratos sociales, oficios, profesiones y otras máscaras, que continuamente y a través de diversos medios (incluyendo las vías judiciales mismas), amenazan e intimidan a quienes se atreven a denunciar tales abusos en contra de los niños y niñas.

Aquí es donde los que ejercemos nuestros sagrados derechos a la denuncia social tenemos que pararnos con firmeza. Es un acto muy cobarde aprovecharse de la condición de adulto – y de los recursos monetarios, sociales y/o legales que del tráfico de influencias puedan obtenerse-, para vulnerabilizar los derechos elementales de los niños y niñas, pero también resulta mucho más cobarde cerrar los ojos y quedarse en silencio por parte de los “otros adultos”, los que se dan cuenta de todo y a la vez no “saben nada”, los eternos profesantes del oficio de “hacerse los locos”, esos que forman parte de la mayoría silenciosa en cada sociedad, quienes se convierten en la más deliciosa de todas las alfombras donde yacen –y pacen- cómodamente todo tipo de déspotas y sociópatas.

Afortunadamente, normativas jurídicas tan avanzadas y revolucionarias como la propia “Convención sobre los Derechos del Niño” (signada y refrendada por la gran mayoría de Estados-Partes del mundo), incluso privilegia y alienta el uso de los medios de comunicación social a los propios niños y niñas, tal y como se puede leer textualmente en los artículos 13 y 14 de dicha Convención;

Art. 13_ inciso 1; “El niño tendrá derecho a la libertad de expresión: ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio elegido por el niño”.

Art. 14_ inciso 1; “Los Estados Partes respetarán el derecho del niño a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión”.

Y por si algún padre o madre duda de si tiene o no respaldo jurídico para atender los asuntos vitales de sus hijos o hijas, el inciso 2 del mismo artículo arriba citado dice; “Los Estados Partes respetará los derechos y deberes de los padres, y en su caso, de los representantes o legales, de guiar al niño en el ejercicio de su derecho de modo conforme a la evolución de sus facultades”.

Afortunadamente, en el caso de Guatemala (siguiendo poco a poco los pasos de vanguardia que en tal sentido llevan Argentina, España y Costa Rica), la normativa jurídica a favor de la niñez no sólo faculta a los padres de familia y al resto de la sociedad a denunciar cualquier violación a los derechos de la niñez, sino además, los obliga moral e incluso legalmente a hacerlo, tal y como se aprecia en el siguiente artículo de la Ley de Protección Integral a la Niñez y Adolescencia (Decreto Número 27-2003, del Congreso de la República de Guatemala).

Art. 16: Dignidad. “Es obligación del Estado y de la sociedad en su conjunto, velar por la dignidad de los niños, niñas y adolescentes, como individuos y miembros de una familia, poniéndolos a salvo de cualquier tratamiento inhumano, violento, aterrorizador, humillante o constrictivo”.

Por ello es que resulta muy alentador darse cuenta de que en países como Guatemala (tan famoso por sus patológicas inclinaciones a todo tipo de atrocidades), existen hoy en día programas radiales y/o revistas hechas y dirigidas por niños y orientados hacia otros niños (algunos de ellos con el respaldo de programas interactivos de UNICEF), con lo cual estos pequeños ciudadanos construyen verdadera ciudadanía y además, dan una lección práctica a sus propios padres y a otros adultos, sobre como se rompe la cultura del silencio y la opacidad en una sociedad tan atomizada, desarticulada y auto-reprimida como la guatemalteca.

Por ello es que es dable expresar, en el mismo espíritu de la  hermosa frase acuñada por el movimiento feminista, de que “lo privado también es político”, y siendo así, como todo ámbito perteneciente a esa dimensión, también debe ventilarse en público, con la misma transparencia que muchas veces se les exige a los políticos y a los gobiernos.

Sergio Barrios Escalante.

Sociólogo e Investigador. Escritor. Responsable de la Revista virtual Raf-tulum.

————————-

correo de contacto:

convivenciaalterna@yahoo.com

Anuncios